Daniel Slobodianik, un cirujano venezolano que dice presente en España

Las palabras medicina y red social pueden cautivarle en dosis similares. Por sus venas corre sangre gaucha y marabina. Se inventó un instrumento para tratar los Biopolímeros; y siendo una referencia mundial, probablemente en Venezuela no requiera de una carta de presentación, pues su bisturí también salvó la vida de víctimas de las prótesis PIP, al tiempo que transformó rostros y cuerpos de misses y artistas, pero hoy Daniel Slobodianik, echó el ancla en España, donde junto a otros médicos venezolanos pretende dejar de ser “un perfecto desconocido”.

Por Zeudy Acosta Paredes/Soy Musiú

Egresado de la Universidad del Zulia, de padres argentinos que emigraron en el 57′ y con cinco hijos, este médico especialista en cirugía plástica y reconstructiva, así como en tratamientos estéticos, y más de 10 años abocado al tratamiento de los Biopolímeros, deja atrás una trayectoria sólida para probar suerte –como muchos conciudadanos-, en otras fronteras. En 2014, emigra a Barcelona pero viajaba eventualmente a Venezuela con el objeto de atender a sus pacientes; sin embargo, en 2017 es víctima de un atraco con amenaza de muerte incluida, por lo cual decide no volver más.

El primer ladrillo

Daniel Slobodianik, ha perdido el acento maracucho y el deseo de volver al país que le dio tanto, al que le sirvió incansablemente en el campo de la medicina, no así el norte y el deseo de seguir apostando –aun en tierras ajenas-, al talento venezolano.

Biopolímeros
Daniel es experto extracción de biopolimeros

Empezar de cero es una norma para quien emigra y Daniel no es una excepción; “los primeros dos años fueron los más duros, me tocó hacer de todo, en cosas que no se vinculan a mi carrera, limpié baños, como la generalidad. Aunque con el tiempo, a muchos de los médicos venezolanos que emigramos a España, se nos da la oportunidad en la Clínica Dorsia de servir como ayudantes en el área quirúrgica y así lo hice”.

Sustancias extrañas

El instrumento diseñado por Slobodianik, consiste en un cepillo metálico con puntas de acero que una vez insertado en el cuerpo -en la zona donde se han encapsulado los Biopolímeros, una especie de esferas blandas parecidas a las que se colocan como adornos en las plantas con líquido en su interior-, se hace presión sobre el tejido con las puntas hacia arriba de manera que atraviese la grasa y reviente las esferas, permitiendo que el líquido fluya; con ello, se evita hacer más daño evitando así sacar mayor tejido de la zona afectada. “Con los años –aclara-, las técnicas que aplico han evolucionado, y por tanto, cada vez utilizo menos el cepillo; nos ha ido mejor con la extracción del tejido afectado y hacer posteriormente una reconstrucción de glúteos”.

Daniel Slobodianik, cirujano plástico
Daniel Slobodianik, cirujano plástico

De acuerdo a lo que afirma Slobodianik, son los países latinoamericanos donde repuntan las cifras de pacientes afectados por los Biopolímeros, aunque no implica que en otras partes no se usen o apliquen, sólo que normalmente se trata de mujeres de esta región (dominicanas, ecuatorianas, brasileras, peruanas, venezolanas), a quienes de forma irresponsable les han inyectado aceite para bebés, silicona de ferretería, sólo por mencionar algunos.

“Estamos hablando –explica-, de una patología relativamente nueva, que no aparece en libros ni ofrece recomendaciones de técnicas quirúrgicas y de muy difícil tratamiento, pero que ha dejado suficientes muertes. En Venezuela, sin embargo, en una semana de lunes a viernes trataba entre 9 y 15 casos diarios de pacientes a quienes les habían inyectado sustancias extrañas y que nadie atendía. Aunque en España nos hemos topado con casos similares, nunca serán en la misma cantidad, se trata además de personas que vienen de América Latina”.

Tal situación, lo motivó a ir más allá del quirófano, formando parte de la Fundación “No a los Biopolímeros”, con campañas, conferencias, y todo un dispositivo de prevención que en su momento generó mayor conciencia ante el boom de esta “moda”; no obstante, frente a la prohibición de su uso en 2012, cinco años más tarde la aplicación de plasma rico en plaquetas ha tenido un repunte. “Incluso, desde mis redes sociales, hago una campaña personal. Operé a más de 800 personas afectadas por los Biopolímeros, y en un año aproximadamente ya han fallecido seis personas por el plasma”, revela Daniel.

…una noche tan linda…

Dayana Mendoza y Vanessa Peretti, son algunos de los nombres que recuerda al momento de hablar de su paso por el Miss Venezuela como cirujano plástico, “Entre 2001 y 2008 estuve vinculado a esta organización, operé a muchas chicas, algunas ganaron otras no, así que fue una experiencia chévere, incluso fui jurado en dos oportunidades, pero mi consultorio jamás se llenó gracias a este concurso. Me separo de este compromiso, porque me exigían demasiado tiempo y dedicación, pero ello implicaba desatender a mis pacientes”.

Dedicado de lleno a su agenda de cirugías y a los casos con complicaciones por los Biopolímeros, Daniel también se hizo solidario con las mujeres víctimas de las prótesis mamarias PIP que terminaron por romperse porque los fabricantes comenzaron a emplear un silicón de menor calidad. “Cuando estaba Twitter en su apogeo, y yo era una persona influyente, ofrecí públicamente operar a las pacientes, sin cobrarles honorarios. Al día siguiente, tenía 60 mujeres esperándome en el consultorio…el resto es historia”, revela.

La arroba en tres platos

Quizá cuando en Venezuela no presagiaba el boom que tendrían las redes sociales y los multimedia, Daniel Slobodianik ya sentía una atracción desmedida por todo lo que la tecnología y sus herramientas implicaban. Desayuna, almuerza y cena contenidos de la autopista de la información, y en efecto, a su actual esposa la conoce en Hi5; por ello, al confesarse adicto al móvil, revela que hasta para informarse los medios digitales son la mejor opción, al tiempo que los aprovecha como un “arma para difundir su campaña en contra de los Biopolímeros”.

Daniel Slobodianik
Daniel Slobodianik junto a otros dos socios crearon una clínica de venezolanos en España.

“Quien entra a mi cuenta en Instagram puede comprobar que su contenido es completamente diferente al común de los cirujanos plásticos que, probablemente muestran el pre y post operatorio de sus pacientes. En mi tiempo libre, me dedico a buscar contenidos que me permitan enseñar a las personas patologías extrañas, o comunes, pero para un público interesado en la medicina y el área de la salud en general”.

No obstante, esta pasión tiene sus antecedentes, dado que en tiempos de estudiante de postgrado, hubo una amalgama entre medicina y nuevas tecnologías de la información “Cuando hice el postgrado en 1996, que inicia el internet en Venezuela me enganché con estas cosas. De hecho, en mi postgrado, en el primer año, diseñé un portal para el Servicio de Cirugía Plástica del Hospital de Lídice que me hizo merecedor del premio al mejor trabajo de investigación del Congreso de Residentes en esa especialidad”.

La salud y la vocación de servicio, conjugan la pasión que mueve a este médico marabino, aferrado a la convicción de que con trabajo digno y honesto se surge. Es un guerrero que busca siempre trascender; hoy España lo cobija y le brinda la oportunidad de emprender en su área de conocimiento y formación, y Daniel Slobodianik avalado por su amplia trayectoria y reconocimiento mundial lo asume con el sello de hecho en Venezuela.

Redes sociales

Portal oficial: http://cirutips.com
Instagram: @slobodianik
Twitter: @cirujano
ARVEN: https://arvensalud.com/

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