Jescarina Romero y César Arenas: La fotografía que conquista a Quito

Ella, cuida de los detalles que él documentará en imágenes eternas. Ella, serena y minuciosa; él, zagas y creativo. Han transfigurado dolores de parto, en felicidad para romper fuentes. Una helada madrugada los acogió en la frontera ecuatoriana sin poder mirar atrás. Juntos son más que un equipo de trabajo con sed de conquista, Jescarina Romero y César Arenas, son los artífices de Grupo Evin, una alternativa audiovisual, marketing y social media.

Por Zeudy Acosta Paredes/Soy Musiú

Recorrieron más de tres mil kilómetros por tierra, desde Venezuela hasta Ecuador, incluyendo el paso peatonal en la frontera con Colombia y los puntos de control de la Guardia Nacional y la policía, evitando que la sombra del miedo a ser asaltados hasta por la propia ley, les hicieran perder el foco. Así después de cuatros días abrazando la cámara fotográfica, un exiguo equipaje y el deseo de supervivencia con apenas 100 dólares en el bolsillo, llegan a Quito.

Los esperaban en la ciudad donde Simón Bolívar librara la Batalla de Pichincha en 1822 -hoy centro político, cultural y financiero de Ecuador-, un par de amigos con quienes comparten el alquiler y demás gatos del apartamento donde residen. Allí, en el punto medio del planeta, echaron anclas hace 9 meses.

Nace la criatura

Grupo Evin, es una idea que surge en Maracay hace tres años, bajo el sello de Arenas Fotografía, pero con la pretensión de ampliar el área de cobertura, entran de lleno en el marco audiovisual y la administración de redes sociales, asumiendo entonces el nombre con el que se le conoce hoy. “Presentamos un servicio de cobertura documental, de eventos y momentos especiales, como bodas, cumpleaños, mujeres embarazadas, fotos publicitarias o de retrato para portafolios”, explica César.

Evin Fotografía trabajando
César trabajando en una de sus sesiones fotográficas

Lo había intentado por diferentes vías o recursos, en su condición de comunicador social –misma profesión de su pareja-, la radio, los cortometrajes, pero fue en la fotografía que encontró su oasis. “Me engancha el arte –expresa-, tener la precisión de congelar un momento exacto. Empecé a estudiarlo y con una cámara prestada, inicialmente, comencé a ensayar, sin flash, sin trípode, sólo con el deseo de intentar hacer las fotografías. Entonces entendí que era necesario tener mis propios equipos, y los fui adquiriendo al tiempo que fue aumentando mi ambición en todo lo que hago”.

Espacios naturales, culturales, iglesias, hoteles, sirven de escenarios para ser complementados con la luz, colores, texturas, en una constante búsqueda de la perfección en imágenes que captan su lente. “Cómo congelar un momento, conmover en una imagen, es lo que siempre busco; es el motor de nuestra empresa”.

¿Cómo ha sido este ensayo en Ecuador?

Foto vía @evin_fotografia
El equipo de Evin Fotografía cuida los detalles de sus sesiones. Foto cortesía Instagram @evin_fotografia

Acá hay mucha competencia y lo siento positivo, pues te ayuda a crecer. Ha sido muy provechoso encontrarnos de nuevo con una gama de productos que ya en Venezuela eran imposibles o muy costosos, eso nos ayudó a replantear nuestra oferta de servicios. Siempre hemos pensado que para todos sale el sol, así que toca ubicar los espacios y oportunidades.

Hubo otras opciones para emigrar, pero finalmente deciden que sea Ecuador porque ya conocían de la experiencia de familiares y amigos en el territorio; a ello sumaron los beneficios de manejar una moneda aceptada mundialmente, el dólar. Entonces, se han acoplado progresivamente a un mecanismo de trabajo y ahorro dentro de sus posibilidades, dado que Jescarina labora de part time en una academia preuniversitaria en el área de publicidad y ventas, mientras César lleva el timón de la empresa.

Foto @evin_fotografia
Imagen cortesía cuenta Instagram @evin_fotografia

Las condiciones migratorias de esta joven pareja, no dista de la de muchas otras, que tuvieron que salir “con una mano adelante y otra atrás”, en virtud de los costos que representan movilizarse de un país a otro en estos tiempos. “En casa compartimos un sólo computador, que sirve para todo y para todos, ver películas, series y uso personal; así que nos turnamos. Me toca usarla para trabajar en el diseño, desde las 5 de la mañana hasta mediodía”, revela César.

Sin embargo, ahora que resolvieron el pago de los documentos para legalizar su situación de permanencia en Ecuador, comenzó otra fase de ahorro, esta vez para la adquisición de su propio computador; por ello reconoce que para el escaso tiempo que tienen en esta nación, su crecimiento se ha venido consolidando.

Lanzando la red

Si existe un tema en el que han tenido que activarse, ensayar y evitar errar, ha sido justamente en la manera de manejarse dentro de un mercado variopinto que cohabita entre la modernidad y los rasgos antiguos de sus estructuras, pues como es de esperarse los ecuatorianos no responden del mismo modo que los venezolanos, en materia de redes sociales, por ejemplo. “Prevalece una tendencia al uso de Facebook y los grupos que se crean, en vez de Instagram; acá no es Mercado Libre sino OLX, entonces hay que reinventarse”.

evin_fotografia
Imagen cortesía @Evin_Fotografia

Es ese el principal motivo por el cual Grupo Evin, ha iniciado el camino a la construcción de una red de promoción a través de RRSS que, giren principalmente en torno a un portal oficial de la marca, de manera que se pueda globalizar la información respecto al servicio que ofrece.

¿Qué hacen para convencer a un potencial cliente?

Por ahora marcamos diferencia en las relaciones que generamos con los clientes; el modo en que nos involucramos con sus experiencias nos ayuda a tener una mayor cercanía. Hemos trabajado con un número significativo de personales locales, pero también con algunos venezolanos un poco más establecidos y pueden pagar una sesión.

La relación que Jescarina y César llegan a establecer con las personas que los contratan, supera la barrera empresa-cliente; ello lo han experimentado en reiteradas ocasiones en las que llegan a involucrarse con la preparación de espacios y contextos acordes a los momentos que les ha tocado documentar.

“Hace poco nos contacta una persona en horas de la mañana, para hacer sesión fotográfica ese mismo día en la tarde. Teníamos disponibilidad, así que aceptamos. Llegado el momento, supimos el motivo de tanta prisa; la chica estaba embarazada y esa misma noche tenía prevista la cesárea. La sesión se hizo literalmente, tres horas antes del nacimiento del bebé”.

Foto @evin_fotografia
Imagen cortesía @Evin_Fotografia

Debieron, por tanto, hacer “de tripas, corazones”, buscando por todos los medios que aquella mujer con contracciones, mostrara su mejor sonrisa en cada clic; matizar sus expresiones de dolor e incomodidad, para que prevaleciera lo que como clientes deseaban del producto final.

Retratos de momentos como este, suelen ser demandados por los clientes, así como nuevas tendencias en recién nacidos, que son aprovechados al máximo por Grupo Evin, “nos encanta jugar con la figura femenina durante el embarazo, los rasgos exagerados, son características que hacen única cada sesión”.

Aunque dentro de la novela Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes, a modo de pasaje de tintes jocosos se mencione “donde una puerta se cierre, otra se abre”, para los venezolanos culturalmente, es empleada con frecuencia para hacer referencia a la capacidad de elección y desarrollo que cada quien puede tener, incluso en las condiciones más adversas; y ello aplica a esta joven pareja maracayera, que se atrevió a no mirar las fronteras como una puerta sellada, sino la oportunidad de atravesarlas para asegurarse el futuro.

REDES

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